El Paseo de la Reforma, originalmente
llamado Paseo de la Emperatriz, es una de las avenidas más importantes
de la Ciudad de México y de toda la República Mexicana. Su origen se remonta al
Segundo Imperio Mexicano, cuando el Emperador Maximiliano I de México ordenó
que se trazara una avenida que conectara su residencia del Castillo de
Chapultepec con el Palacio Nacional, centro del gobierno del Imperio, al estilo
de la moderna avenida parisina de Champs Élysées. El nuevo boulevard sería
bautizado como Paseo de la Emperatriz, en honor a la esposa de Maximiliano,
la emperatriz Carlota de México. El proyecto de trazado y construcción de esta
avenida fue encargado al ingeniero de minas de origen austriaco Luis Bolland
Kümhackl. Tras la Restauración de la República, la ejecución de Maximiliano, y
caída de la monarquía, la avenida sería rebautizada como Paseo de la Reforma.
Fotgrafía Digital
Caminata por el Paseo de la Reforma 10 de junio de 2012
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Fotografías por Javier Villagómez
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Todos los autores sean profesionales o no, tienen, por el solo hecho de haber hecho su obra, en exclusiva una serie de derechos de carácter económico y moral sobre ésta.
Los derechos morales definen el respeto de su autoría sobre la obra y por tanto el deber de hacer constar siempre su nombre, y el derecho que no se modifique la obra sin su consentimiento. Los derechos morales son irrenunciables e inalienables. Por tanto han de ser siempre respetados y no tiene valor la renuncia.
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