domingo, 24 de junio de 2012
domingo, 17 de junio de 2012
Lo Único que Vale la Pena... Es el Amor
Fotografía Digital
Click en la imagen para ampliarla
Tres elementos componen mi existencia:
Cuerpo, Mente y Espíritu.
Mi mente debe controlar mi cuerpo.
Mi espíritu debe dirigir mi mente.
Y el amor debe ser el que gobierne mi vida...
Solo el amor vale la pena,
Esta es la única verdad.
Con él tu vida será plena,
Y llena de felicidad.
El amor lo puede todo,
Sin importar la situación.
El amor encuentra el modo,
Déjalo tomar acción.
Sin importar la situación.
El amor encuentra el modo,
Déjalo tomar acción.
Fotos y texto:
Javier Villagómez
El derecho de autor considera a las imágenes fotográficas a los fines de tutelar las imágenes de personas o de aspectos, elementos o hechos de la vida natural o social obtenidas mediante el empleo de un procedimiento fotográfico o proceso análogo.
Todos los autores sean profesionales o no, tienen, por el solo hecho de haber hecho su obra, en exclusiva una serie de derechos de carácter económico y moral sobre ésta.
Los derechos morales definen el respeto de su autoría sobre la obra y por tanto el deber de hacer constar siempre su nombre, y el derecho que no se modifique la obra sin su consentimiento. Los derechos morales son irrenunciables e inalienables. Por tanto han de ser siempre respetados y no tiene valor la renuncia.
Todos los autores sean profesionales o no, tienen, por el solo hecho de haber hecho su obra, en exclusiva una serie de derechos de carácter económico y moral sobre ésta.
Los derechos morales definen el respeto de su autoría sobre la obra y por tanto el deber de hacer constar siempre su nombre, y el derecho que no se modifique la obra sin su consentimiento. Los derechos morales son irrenunciables e inalienables. Por tanto han de ser siempre respetados y no tiene valor la renuncia.
Invernadero. Jardín Botánico del Bosque de Chapultepec
Visita al Invernadero, 17 de junio de 2012
Fotografía Digital
El Jardín Botánico del Bosque de Chapultepec, construido en un espacio de 5.3 hectáreas en la Primera Sección, ofrece a los visitantes un magnífico paisaje y una valiosa colección de plantas nativas e introducidas. Se exhiben más de 200 ejemplares de plantas distribuidas de la siguiente manera: plantas domesticadas, de humedal, pastos, agaves, suculentas, cactáceas y arboreto. El jardín está compuesto por un área de viveros, áreas para talleres infantiles y un invernadero único en la Ciudad, tanto por la colección de orquídeas que contiene como por los vitrales que integran su cúpula.
Click en la imagen para ampliar...
Jardín Botánico
El espacio se abre de martes a domingo de 10:00 a 16:00 hrs. La entrada es gratuita. El acceso principal se ubica sobre Paseo de la Reforma frente al Museo Tamayo Arte Contemporáneo además del que se sitúa en la Avenida Heroico Colegio Militar (“La Milla”) en el interior de la Primera Sección. Se imparten recorridos y visitas escolares previa reservación. Teléfono 55 53 81 14
Fotografías y videos por Javier Villagómez
El derecho de autor considera a las imágenes fotográficas a los fines de tutelar las imágenes de personas o de aspectos, elementos o hechos de la vida natural o social obtenidas mediante el empleo de un procedimiento fotográfico o proceso análogo.
Todos los autores sean profesionales o no, tienen, por el solo hecho de haber hecho su obra, en exclusiva una serie de derechos de carácter económico y moral sobre ésta.
Los derechos morales definen el respeto de su autoría sobre la obra y por tanto el deber de hacer constar siempre su nombre, y el derecho que no se modifique la obra sin su consentimiento. Los derechos morales son irrenunciables e inalienables. Por tanto han de ser siempre respetados y no tiene valor la renuncia.
Todos los autores sean profesionales o no, tienen, por el solo hecho de haber hecho su obra, en exclusiva una serie de derechos de carácter económico y moral sobre ésta.
Los derechos morales definen el respeto de su autoría sobre la obra y por tanto el deber de hacer constar siempre su nombre, y el derecho que no se modifique la obra sin su consentimiento. Los derechos morales son irrenunciables e inalienables. Por tanto han de ser siempre respetados y no tiene valor la renuncia.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)























































































